Eugenio Sanó Bretón
Por lo tanto, se puede decir que los aspirantes
a posiciones públicas electivas son personas extraordinarias y emprendedoras. Estas
desarrollan un liderazgo que los hace capaces de aglutinar decenas, cientos y
miles de simpatizantes. Los cuales se integran a trabajar en función del propósito
del líder, que es llegar al poder y desde allí
desarrollar un programa de gobierno.
En la política como en toda carrera con propósito
claro, los inicios son difíciles y a veces estresantes, desesperantes y en
muchos casos angustiantes. Se requiere tener pasión, pero sin dejarse apasionar,
ya que se debe lidiar con todo tipo de personas. Por esta razón es necesario
tener ojo visor, para descubrir lo que buscan sus seguidores.
Como dice la biblia “No todo el que dice señor,
señor entrará al reino de los cielos”. En otras palabras, no todos los que te
acompañan están contigo.
En sentido general la mayoría de las personas
que te acompañan, no son seguras. Su condición de vida y sus necesidades los convierten
en seres humanos vulnerables. Pueden ser manipulados por un ofrecimiento, una
dadiva o una esperanza más atractiva.
En ese sentido los aspirantes nuevos, a cargo
electivos, deben conocer a las personas que lo siguen. También debe sumar y comprometer
a un grupo fuerte de personas fieles y leales. Personas que asumen y defienden
la candidatura. Personas que no traicionen ni se dejan manipular por los
contrincantes. Con estos es que debe conformar su principal equipo de trabajo.
Alcanzar esto es una tarea difícil, pero posible.
Para ello se requiere trabajar estratégicamente y analizar todas las
situaciones a su alrededor.
De la misma manera se debe procurar conocer lo
que piensa y opinan, de su persona y sus aspiraciones, los compañeros del
partido, sobre todo los que ocupan posiciones de dirección.
Estas personas son las que tienen más
capacidad de influencia en el partido y por lo tanto son, casi siempre las que
definen las opiniones y apreciaciones de los miembros y simpatizantes de la
base.
Una opinión desfavorable de las personas de la
alta o media dirección del partido afectará en gran medida las aspiraciones o
candidaturas, sean nuevas o viejas. El partido es el soporte de un político y
su candidatura. Sin su apoyo es casi imposible alcanzar el propósito político.
En ese sentido, el político nuevo debe desarrollar
las estrategias y relaciones necesarias para ganarse la simpatía y compromiso
de su partido. Sobre todo, de las personas que están en posiciones de dirección
alta o media. Estas son las que determinan, en la mayoría de los casos, el
apoyo o rechazo de los demás miembros y simpatizantes.
También se debe trabajar estratégicamente con
las bases. Lograr un buen apoyo de ellos, significa contar con un muro de contención
para hacer frente a posiciones opuesta de algunos de la dirección ante la
candidatura nueva.
Lamentablemente los candidatos no siempre
conocen, en realidad las opiniones de sus seguidores ni de la dirección del
partido. Sus opiniones no siempre son expresadas abiertamente. Esto dificultad trazar
las estrategias correspondientes para ganar una candidatura.
Para ganar una candidatura se requiere armar una
estrategia política de campaña interna bien estructurada y bien efectiva. Para esto
es fundamental conocer la realidad donde se quiere ganar. También se necesita estar
bien informado del acontecer social, político y económico. De la misma manera
se necesita saber y dar seguimiento a su posicionamiento político a lo interno
del partido y en la población votante. Igualmente debe conocer su posicionamiento
frente a los aspirantes de su partido y de otros.
Por último, debe contar con una fortuna, una fuente
de recursos o un buen financiador.
Por favor has tus comentarios.